Cuando anochezca en tu porteña soledad, por la ribera de tu sábana vendré con un poema y un trombón a desvelarte el corazón.
Cuando anochezca en tu porteña soledad, por la ribera de tu sábana vendré con un poema y un trombón a desvelarte el corazón.


Mi corazón palpitaba Cada vez que ese hombre se me acercaba Y con el tiempo me empezó a gustar Debo decir que no me fue tan mal Como de repente todo se ha ordenado Desde que ha llegado mi vida cambió Ya no soy la misma que tú conociste entonces Ahora estoy mucho mejor!
